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La primera vez que vi a Alberto Morán Roa, el autor de esta saga, fue durante la presentación de Títeres de sangre, el segundo volumen de El Rey Trasgo. Evidentemente, no iba con intención de comprar ese libro (ya que no tenía el primero) y, lo admito, tampoco tenía muchas ganas de comprar el primero, del que no sabía nada por el momento. Aunque las novelas de fantasía fueron las que me empujaron a comenzar con la lectura, hace ya como tres décadas, lo cierto es que salvo raras excepciones, las últimas que había leído de ese género no me habían terminado de convencer.

Así que ahí me planté, en la librería Antonio Machado, sin ninguna intención de aumentar mi colección de libros por leer.

Resulta difícil conducir la presentación de una segunda parte, sobre todo de una saga, cuando parte del auditorio no ha leído la primera. ¿Sería capaz de lograr hablar de su libro sin destripar el primero?

La presentación estuvo amenizada con un amplio muestrario de ilustraciones de personajes

No solo lo fue, sino que además la presentación estuvo amenizada con un amplio muestrario de ilustraciones de personajes. A esto hay que añadir que este autor tiene una forma de hablar que, me dije, necesitaba ver cómo se trasmitía al papel. Y, de esta forma, acabé con un ejemplar de La ciudadela y la montaña.

¿Qué encontramos entre sus páginas? Alternando capítulos, y con algunos saltos temporales (que no resultan complicados de seguir), Morán Roa nos habla por un lado de la Ciudadela, un baluarte volador poseído por tres naciones, con el suficiente poder destructivo como para acabar con el imperio de Kara, que está conquistando y asolando la región. Una roca flotante que, eventualmente, generará una lucha de poder por su control.

En los capítulos de la Montaña, por otra parte, seguiremos los pasos de Tobías. El descubrimiento de un diario le llevará a ser consciente de la presencia de unos trasgos en los cercanos Picos Negros, mostrando también al lector la existencia de quien será probablemente el personaje más importante de toda la saga, el Rey Trasgo: la mano que ha puesto en marcha diversos acontecimientos decisivos para el futuro de toda la humanidad.

Un libro que no defraudará a los lectores de novela fantástica

Con una prosa muy cuidada, una trama cuya intensidad va aumentando progresivamente mientras avanza la historia y unos protagonistas bien definidos (en especial Kaelan, en la Ciudadela), El Rey Trasgo – La ciudadela y la montaña es un libro que no defraudará a los lectores de novela fantástica. Por mi parte, yo estoy deseando ponerle las manos encima a Títeres de sangre para ver si el autor es capaz de mantener el interés que ha generado con el primer libro.

Os dejo AQUÍ el enlace a la versión digital del libro (también lo encontraréis en papel a través de Amazon, además de en vuestra librería habitual).

Por último, os pongo la sinopsis del libro, que es ciertamente intrigante.


Han pasado ocho años desde que el imperio de Kara desapareció, convertido en polvo añil por un poder que escapa a toda comprensión.

La Ciudadela, silenciosa guardiana de la paz gobernada por tres naciones, vigila los reinos del hombre navegando los cielos.

En un pueblo del frío norte, dos amigos descubrirán un libro vinculado a un enigma del ayer y a un hombre entre la vida y la muerte.

Nacido de la pluma de un poeta, les descubrirá los secretos que moran en las montañas a través de una historia en la que conservar la vida vale más que conservar la humanidad.

El mundo apura sus últimos latidos…

Y en la cima de los Picos Negros, contemplando el paso del tiempo entre delirantes pensamientos, el Rey Trasgo aguarda el momento de construir sus sueños a partir de sus cenizas.

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