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La sociedad sufre una crisis económica brutal. La única forma de poder aspirar a una vida mejor consiste en pertenecer al 3% de jóvenes que logra superar unas duras pruebas y formar parte de los privilegiados que viven en un mundo muy diferente al que conocen.

Esta es la premisa inicial de 3%, la primera producción de Netflix en Brasil. Admito que la comencé a ver por casualidad, pero también he de reconocer que me enganchó desde el primer capítulo. Sin desvelar demasiadas cosas (al menos no más allá del primer capítulo), intentaré contar qué ocurre y cuál es mi opinión.

3_tv_series-138820677-largeComo digo, en ese Brasil futuro está instalada la pobreza por doquier. Sin embargo, hay una manera de huir de esa vida de privaciones y llegar a una especie de “tierra prometida”; un lugar creado por la Pareja Fundadora donde no existe el hambre, la pobreza ni la violencia. Donde la medicina ha alcanzado cotas tan altas que es posible revertir casi cualquier clase de dolencia. Llegar ahí no es tarea fácil, claro, y eso lo veremos cuando sigamos los pasos de los veinteañeros que se dirigen a pasar las pruebas de acceso.

Por otra parte, no todo el mundo está de acuerdo con este sistema meritocrático, y existe una pequeña resistencia que planea acabar con esta deformada selección darwinista. Para ello, en las pruebas de este año logran infiltrar a alguien con la intención de desbaratar el proceso.

En el discurso de bienvenida de Ezequiel, el responsable de las pruebas, nos enteramos de que solo un pequeño porcentaje de los candidatos logra finalizarlas (sí, el 3%). Ya durante el primer capítulo vemos cómo algún participante juega sucio con tal de lograr pasar a la siguiente fase, y eso no es nada en comparación a lo que irá sucediendo en posteriores episodios. Me vinieron a la mente películas como El método o incluso Cube, principalmente por esa evolución en los personajes cuando van siendo sometidos a cada vez más presión.

3-courtesy-netflixLas actuaciones en general, sin ser excepcionales, no son malas. La personalidad de Ezequiel, con todos sus secretos, queda magníficamente reflejada por el actor João Miguel desde el principio, y personajes como Rafael o Fernando cargan sin problema con la complejidad de sus caracteres. La supervisora Aline también realiza bien su papel y Michele, si bien en un principio no me terminaba de convencer, va mejorando a lo largo de la serie.

Recapitulando, actuaciones entre correctas y buenas, y una historia que no acaba de tener originalidad, aunque está muy bien desarrollada. Si alguna de las dos películas que he mencionado arriba os gusta, os la recomiendo, al igual que si os apetece ver un thriller más cerebral que de acción. Yo me vi los primeros cuatro capítulos seguidos, con eso os digo todo.

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