Más cine, por favor

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Lo sé, estoy desconectado de esta página desde hace… uf, casi mejor ni mirarlo. ¿Tengo excusa? Bueno, no, pero sí que me he estado metiendo en bastantes follones, y uno no da más de sí, qué le vamos a hacer.

Ya hablé hace unos meses de Fe, cortometraje dirigido y guionizado por Juan de Dios Garduño, y protagonizado entro otros por Eva Isanta, Víctor Clavijo y Jorge Cabrera. Hace no mucho, Garduño me propuso coguionizar un nuevo corto. Por supuesto, dije que sí sin pensarlo dos veces. Dentro de no mucho ya os informaré de Lobisome, que también se ha financiado con éxito usando la misma plataforma de crowdfunding que se usó con Fe, Verkami.

El caso es que nunca, jamás, había pensando en escribir un guión. Desde mi total desconocimiento, un guión se me antojaba tan aterrador o más que cualquier criatura mitológica de esas que tenían medio cuerpo de tal y el otro medio de pascual. Ojo, no quiero decir tampoco que escribir un guión sea una chorrada, como tampoco lo es escribir un relato o una novela, pero los únicos obstáculos a salvar (para comenzar con uno) es aprender la forma y tener algo que contar.

Igual diréis “¡Eh! ¡Pero escribir un par de guiones tampoco es para desaparecer del mapa!”. Vale, tenéis razón, pero tened también en cuenta que hace más o menos un mes comenzaron las diversas Ferias del Libro, y también he estado en alguna.

Ya, ya; sigue siendo inexcusable. ¿Y si os digo que también he dirigido un corto? Pues sí, en contra del más básico sentido común y con una falta absoluta de vergüenza, me he lanzado directamente a la dirección de uno de mis guiones, basado en uno de mis propios relatos: Una obra maestra. Y encima también he sido el operador de cámara, el de sonido, el editor… Vamos, lo que viene siendo un “completo”. Me ha faltado protagonizarlo yo. En fin, ¿ahora ya me disculpáis aunque sea un poco?

Si queréis echarle un vistazo y bombardearme a críticas o halagos, aquí os dejo el enlace donde se encuentra ahora mismo, tras haber sido seleccionado en el Festival Internacional de Cine Independiente de Elche, dentro de la sección Ópera Prima: http://www.festivalcineelx.es/Ficha.aspx?id=3c518abf-f52e-4b13-9a36-b740c8c41036

(También se puede votar y opinar por allí, si es que os animáis a registraros. Si no, lo que os agradecería es cualquier comentario por aquí, sea bueno o malo. Si es constructivo, mejor que mejor).

Aquí os dejo el cutre-póster (qué le vamos a hacer, lo de crear pósters no es lo mío) del cortometraje.

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Opinión de la película “The Interview”

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Quizá fue por todo el jaleo que se montó previo al estreno de esta película (politiqueos varios o tal vez un poco de marketing errado), pero The Interview no tuvo una buena acogida, hablando siempre a nivel de críticas. ¿Merece la pena ver la película?

CartelTeaser ExclusivaExplosivaComo todas, la respuesta a la anterior pregunta depende mucho de los gustos personales. Si buscáis un largometraje con profundidad, crítica sociopolítica y alejada de estereotipos, mejor ignorad este título. Ahora bien, si las películas como Resacón en Las Vegas os parecen entretenidas, ya estáis tardando en darle un visionado a The Interview (que recientemente ha sido añadida al catálogo de Netflix España, por cierto).

Dave Skylark (James Franco) presenta un programa de entrevistas centrado en el morbo (muy al estilo del Sálvame Deluxe, para que os hagáis una idea), acompañado desde hace una década por Aaron Rapoport (Seth Rogen), el productor de dicho programa. Cuando este último, cansado de hacer telebasura, descubre que el líder de Corea del Norte es fan de su programa, intenta organizar una entrevista con él para poder así acercarse a un periodismo más serio.

Aunque parece que la suerte sonríe a Aaron, pronto ambos amigos se encontrarán metidos en un tremendo lío, ya que la CIA contacta con ellos y les pide un pequeño favor: asesinar a Kim Jong-Un cuando se reúnan con él.

Ya digo que nos encontramos ante una comedia sin profundidad (aunque intente, sin éxito, serlo en ocasiones), y hay que tenerlo en cuenta si queremos disfrutar de las casi dos horas de duración del largometraje. Salvo en momento puntuales, la película es muy fluida, y las actuaciones son correctas (el personaje de James Franco recuerda hasta cierto punto a los clásicos papeles cómicos de Jim Carrey).

Recomendada para echarse unas risas.

Una de cortos

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czqe52dxuaqhk5mComo escritor, es evidente que la lectura me encanta, pero no es lo único que me gusta, claro está; desde pequeño, el séptimo arte siempre ha ejercido una fuerte atracción para mí y, si bien no puedo presumir de mi excesivo gusto por las películas “de arte y ensayo” (algunas hay que me gustan, todo hay que decirlo), sí puedo decir que he visto un buen puñado de películas y de series a lo largo de la vida.

También he tenido la suerte, hace tiempo, de poder asistir a diversos festivales tanto de largometrajes como de cortometrajes, y a algún que otro preestreno. Me encantan estas cosas, lo admito, aunque nunca me había planteado formar parte activa en ese mundo. Y entonces resulta que va el novelista Juan de Dios Garduño y organiza un crowdfunding con el fin de recaudar fondos para el rodaje de su primer cortometraje como director. No, no fui el primero que dije “¡Voy a apoyarle!”. Eso tengo que admitirlo. Eso sí, cuando me decidí a hacerlo, me interesó integrarme en el proyecto todo lo posible.

Así es como llegué a ser coproductor del corto Fe. Un corto que, en su mismo estreno, ya ha conseguido llevarse el premio del público durante su emisión en el festival Cortopatía, celebrado el 27 de enero en los cines Dreams Palacio de Hielo de Madrid.

¿Qué tiene de especial Fe? ¿Por qué meterme en un proyecto del que podía ser simple espectador? La respuesta es fácil: me gusta apostar sobre seguro. Garduño consiguió un equipo técnico y artístico que, sumado al guion que él mismo había escrito, auguraba un futuro brillante para el proyecto. Como poco, estoy convencido de que participará en más de un festival, y eso supone para mí el poder asistir a ellos y (algo hasta ahora impensable para mí) formar parte del equipo. Una parte pequeña, minúscula quizá; prescindible, sin duda, sobre todo teniendo en cuenta el talento y el esfuerzo de todos los integrantes del cortometraje. Pero, a fin de cuentas, parte de esta ilusión compartida.

Este texto no es más que una reflexión y un agradecimiento. Un pensamiento que quería dejar plasmado para que no desaparezca, como un bonito sueño tras el despertar. Aún no ha llegado ese despertar, en cualquier caso: el sueño acaba de empezar.

Revisando el 2016 (preparando el 2017)


Toca ir despidiéndose del 2016 para prepararse a entrar en un nuevo año. ¿Cómo será? Lo cierto es que este 2016 no ha sido, para nada, un mal año en mi vida.

Por un lado, he publicado nuevo libro, y además escrito junto a otros dos (grandes) escritores, Rafael Estrada y Óscar Fernández Camporro. La novela en cuestión, Cabrones, tampoco es que lo esté “petando”, pero sí que ha servido para poder asistir a varios eventos y firmas y, sobre todo, lo hemos pasado genial con ella. Vamos, tanto como para estar preparando un segundo libro, que esperemos vea la luz a principios del ’17.

Quizá la noticia más importante a nivel literario sea el interés que Ediciones Tagus mostró por Los crímenes del ajedrez, que culminó en un contrato con el cual ya soy, oficialmente, un escritor del Grupo Planeta. Seguro que no me hago rico, pero voy a presumir un montón 😉

No me olvido de las colaboraciones que he hecho para la revista Info Ocio Navalcarnero, dirigida por Rubén Serrano, y donde he participado tanto con relatos como con entrevistas. Y también alguna de las portadas del año son mías, que hace mucha ilusión.

Hablando de fotografía e ilusión, gané un concurso fotográfico cuyo motivo era el Mercado Medieval de Navalcarnero. ¡Mi primer premio en fotografía!

Retomo la literatura para comentar que, gracias a Babelcube, la pequeña novela Masacre en Nueva York y el peculiar detective que la protagoniza han aumentado sus miras y ahora se puede encontrar este libro en portugués con el nombre Casos do detetive Cutfield: Massacre em Nova Iorque. Y alguno se ha vendido, veremos si los lectores van dando su opinión…

Literatura, fotografía…, ¿y cine? Pues sí, porque también he participado como coproductor en el cortometraje Fe, dirigido por Juan de Dios Garduño y protagonizado por actores y actrices de bastante relevancia, como Eva Isanta, Víctor Clavijo o Jorge Cabrera, entre otros. Pude asistir al rodaje y conocer al equipo artístico y técnico, y estoy deseando ver el estreno y el brillante futuro que (seguro) tendrá este corto.

Así que, ¿qué espero del 2017? Pues tampoco quiero tentar a la suerte pidiendo que sea mejor que este. De momento, podré asistir al estreno de Fe y a algún que otro festival. Hay previstas más traducciones de mis obras (al francés y al italiano, de momento). Tengo una novela presentada a un concurso de cierta importancia, veremos qué pasa. Tengo otra novela para presentar a un concurso quizá de menos relevancia, pero de más proyección. Y Cabronas, la continuación de Cabrones,  verá la luz en breve.

Así dicho, en un párrafo, parece poca cosa, ¿no? No, no lo creo 🙂

¡Feliz salida y entrada de año!

(Y aquí os dejo un breve relato con el detective Cutfield como protagonista. Pongo después el texto, por si en la imagen no se ve bien)

felizañocutfield.jpg

 

El detective Cutfield tiró el cigarrillo al suelo y lo pisó –lo aplastó–, sin dejar de mirar su reloj. Quedaban apenas unos minutos para que acabara ese año. Ese maldito año.

Tras respirar hondo, comenzó a caminar hacia el teléfono. El aparato, que no sonaba desde hacía varios días, parecía burlarse de las expectativas del antiguo policía. «No voy a sonar», pensó Cutfield que sería el pensamiento del oscuro aparato.

Un par de golpes en la puerta hicieron que se abalanzara sobre su arma. No esperaba a nadie; no ese día. Y una visita no esperada solía ser una visita desagradable, de una forma u otra.

–¿Quién coño es? –preguntó, mientras se acercaba a la puerta con cautela, levantando su revólver y listo para disparar si la respuesta a su pregunta no resultaba satisfactoria.

–Cutfield, me gustó el recorrido en que me acompañaste por los suburbios de Nueva York –dijo una voz femenina al otro lado.

–¡Una historia que no me dio tregua! –exclamó otra mujer desconocida tras la puerta de madera.

–Frenética, contundente y justiciera. –Esta vez fue un hombre quien habló–. No me dio tiempo ni de prepararme un café antes de haber terminado el libro.

–Me pareció estar viendo una película al más puro estilo Bogart –dijo una nueva voz femenina–, aunque con mala leche, eso sí.

Bajó el arma y descorrió los tres cerrojos, sin estar seguro de qué estaba sucediendo. Tras la puerta, un nutrido grupo de gente le esperaba con libros en sus manos. Unos libros pequeños con la imagen de la estatua de la libertad. Cutfield se dio la vuelta para dejar su revólver y coger una pluma. Antes de comenzar a dedicar aquellos ejemplares, les miró a los ojos y dijo:

–Muchas gracias a todos, y que tengáis una buena salida y entrada de año.

 

 

 

¡Feliz 2017!