Papel versus Digital: ¿qué preferís?
21 martes May 2013
Posted in Cultura, General, Noticias DJS
21 martes May 2013
Posted in Cultura, General, Noticias DJS
16 jueves May 2013
Posted in Cultura, General, Noticias DJS
Escribir un relato, una novela, un guion… requiere varios elementos: creatividad, algo de imaginación, tal vez inspiración. Pero, más allá de todo lo etéreo, se necesita una buena herramienta en la que plasmar cada idea de la forma más precisa posible.
No creo equivocarme si digo que la mayoría de escritores –en especial, de escritores noveles– usamos el Word como medio para este fin. Vale, igual alguno usará el procesador de textos de OpenOffice, o algún procesador de textos similar. Y así va avanzando la historia hasta que, finalmente, tenemos nuestro escrito acabado.
No, no voy a entrar ahora en que cuando hemos terminado de escribir queda la laboriosa (tediosa) tarea de repasar, comprobar y reescribir; avanzo unos pasos más hacia adelante, al momento en que el manuscrito está listo para imprimirse –o para publicarse, si somos autores-editores–. Si hemos dedicado un tiempo al empezar para dejar bien definidos los tipos de letra, los interlineados, las sangrías, y demás elementos que no tienen nada que ver con el proceso creativo, poder cambiar el formato no nos costará mucho. Lo más seguro, sin embargo, es que algo se nos haya pasado.
Y toca ir buscando y reemplazando, o seleccionando y asignando formato. Nos damos cuenta de que los separadores de escenas no nos gustan, o de que sería mejor no hacer un salto de página antes de cada una de ellas. En fin, un montón de cosas que no tendríamos por qué dominar, pero que se convierten en algo imprescindible para llevar a buen puerto nuestro proyecto literario.
¡Qué bonito sería escribir sin preocuparse de estas cosas!
Entonces, en una reunión literaria, alguien –un escritor de cierto éxito, de hecho– habló de un programa que, personalmente, no había escuchado en la vida: Scrivener.
No tardé en investigar sobre él. Descargué la versión de prueba (que permite usarlo durante 30 días), y me puse manos a la obra. ¿La posibilidad de adjuntar ficheros con referencias sobre la narración? Bien, es más cómodo que ir metiendo archivos en carpetas. ¿Añadir descripciones a los capítulos y a las escenas? Por supuesto, esto es útil.
¿No tener que pensar en cómo queremos el resultado final hasta que verdaderamente hayamos terminado? ¡Esto es geniaaaaal!
Hay más, mucho más que descubrir en este programa, y os invito a que lo probéis. Podéis entrar en la página oficial (hay versiones oficiales para Windows y para Mac) pinchando en el siguiente enlace:
http://www.literatureandlatte.com/scrivener.php
08 miércoles May 2013
Surgió esta pregunta estando con dos colegas escritores en un coche. Verdaderamente, no tiene una respuesta fácil. De hecho, creo que estuvimos debatiendo sobre el tema durante media hora, y no terminamos de ponernos de acuerdo (bueno, acercamos bastante posturas, todo hay que decirlo).
Yo tengo mi propia opinión al respecto, pero me encantaría saber cuáles son los «méritos» que vosotros consideráis que convierten a alguien que escribe en escritor. ¿Basta con haber escrito un libro? ¿O con escribir un relato? ¿Si te publican, ya eres escritor (y antes no)? ¿Va, tal vez, en función de cuantos libros vendes?
Vaaaaale, empezaré yo. Creo que el punto de inflexión entre serlo y no serlo es el momento en que uno mismo se da cuenta de que lo es. ¿Un poco narcisista? Quizá sí, aunque este es sinceramente mi pensamiento.
A la hora de responder vosotros, pensad si en vuestra definición se engloban todos los que consideráis escritores, desde Verne hasta Homero, pasando por King, Brown, Lovecraft o Asimov.
26 viernes Abr 2013
¿Qué os hace tomar la decisión de comprar un libro en lugar de otro? Estando el otro día en Barcelona, durante Sant Jordi, no pude menos que sorprenderme de la cantidad de «famosos televisivos» que no solamente han escrito un libro, sino que lo están vendiendo con más éxito que escritores consagrados.
No me malinterpretéis; no por ser famosos van a escribir peor (ni mejor). Lo que me pregunto es el porqué de ese éxito. Sobre todo, me llama la atención que la gente diga cosas como «Yo no me compro un libro porque esté mejor publicitado». Al final, la importancia del marketing –por mucho que digamos que a nosotros no nos engatusan con estrategias– es una de las claves para aumentar el volumen de ventas de cualquier cosa. No en vano las empresas se gastan miles de euros en publicidad, tanto en televisión como en radio, prensa, internet o cartelería.

Otra frase curiosa es la de «Si me lo he comprado no es porque Fulanito sea famoso, es que me han recomendado el libro». Ojo, no es lo mismo decir «El libro de Fulanito no está mal» que recomendarlo, ¿no creéis?
Mi pregunta final es esta: ¿Tenéis algún libro de estos «famosos»? ¿Os ha gustado? ¿Creéis que es justificada –y justificable– la venta de cientos de miles de ejemplares? (Bueno, son tres preguntas, pero ya vais respondiendo como queráis)
Uy, una pregunta más, con algo de malicia… ¿Pensáis que esos libros los escriben ellos mismos, o solamente ponen su nombre para que se venda?
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
Escritor. Novelista. Autor de relatos breves y poemarios. Novela negra-suspense-misterio-romanticismo
La revista que, en un momento, acaba con el aburrimiento
Criminólogo. Máster en Ciberdelincuencia.
Buscando la felicidad