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czqe52dxuaqhk5mComo escritor, es evidente que la lectura me encanta, pero no es lo único que me gusta, claro está; desde pequeño, el séptimo arte siempre ha ejercido una fuerte atracción para mí y, si bien no puedo presumir de mi excesivo gusto por las películas “de arte y ensayo” (algunas hay que me gustan, todo hay que decirlo), sí puedo decir que he visto un buen puñado de películas y de series a lo largo de la vida.

También he tenido la suerte, hace tiempo, de poder asistir a diversos festivales tanto de largometrajes como de cortometrajes, y a algún que otro preestreno. Me encantan estas cosas, lo admito, aunque nunca me había planteado formar parte activa en ese mundo. Y entonces resulta que va el novelista Juan de Dios Garduño y organiza un crowdfunding con el fin de recaudar fondos para el rodaje de su primer cortometraje como director. No, no fui el primero que dije “¡Voy a apoyarle!”. Eso tengo que admitirlo. Eso sí, cuando me decidí a hacerlo, me interesó integrarme en el proyecto todo lo posible.

Así es como llegué a ser coproductor del corto Fe. Un corto que, en su mismo estreno, ya ha conseguido llevarse el premio del público durante su emisión en el festival Cortopatía, celebrado el 27 de enero en los cines Dreams Palacio de Hielo de Madrid.

¿Qué tiene de especial Fe? ¿Por qué meterme en un proyecto del que podía ser simple espectador? La respuesta es fácil: me gusta apostar sobre seguro. Garduño consiguió un equipo técnico y artístico que, sumado al guion que él mismo había escrito, auguraba un futuro brillante para el proyecto. Como poco, estoy convencido de que participará en más de un festival, y eso supone para mí el poder asistir a ellos y (algo hasta ahora impensable para mí) formar parte del equipo. Una parte pequeña, minúscula quizá; prescindible, sin duda, sobre todo teniendo en cuenta el talento y el esfuerzo de todos los integrantes del cortometraje. Pero, a fin de cuentas, parte de esta ilusión compartida.

Este texto no es más que una reflexión y un agradecimiento. Un pensamiento que quería dejar plasmado para que no desaparezca, como un bonito sueño tras el despertar. Aún no ha llegado ese despertar, en cualquier caso: el sueño acaba de empezar.

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