Rayas y guiones


Dos signos ortográficos que, a veces, utilizamos incorrectamente. Primero, tenemos que tener claro cuál es cada uno (porque su uso es muy distinto).

Comenzaremos con el guion. Un guion (-) es un signo ortográfico representado por una línea horizontal corta. Uno de sus usos es la separación de palabras al final de una línea. Para ver las normas relativas a este uso, estarían en el punto 2 de este enlace (esto ya sí que no se puede resumir, me temo). También serviría como unión entre palabras, o para indicar un rango entre números. Ya está.

raeCon lo cual, si estamos usándolo para cualquier otro tema, lo más seguro es que queramos (y debamos) usar la raya (—), que es otro signo que se representa con una línea horizontal, pero en esta ocasión bastante más larga.

¿Y cuál es su uso? Podemos encontrarnos rayas, muy habitualmente, para marcar un inciso o una aclaración dentro de una frase.

“Ramón se tomó el café de un sorbo —como era su costumbre—, y dejó el bar.”

Vemos que en este caso, podríamos haber escrito la frase usando comas o paréntesis, en lugar de rayas. ¿La diferencia? Es bastante subjetiva, y depende de la distancia que queramos dar al inciso, con respecto al resto de la frase. El aislamiento del inciso podría definirse así: comas < rayas < paréntesis.

Hay que añadir que si se quiere añadir un inciso al inciso entre rayas (que ya es rizar el rizo), habría que usar siempre los paréntesis. Y viceversa; se usarían las rayas para señalar un inciso o puntualización si nos encontráramos dentro de paréntesis. Pongo un ejemplo de esto último.

“Ramón bajó del avión (si podemos llamar así al pequeño aparato —digno de una película de la Segunda Guerra Mundial— en el que viajaba), encendiéndose un cigarrillo nada más pisar tierra.”

Indicar aclaraciones es una de las funciones que tiene la raya. ¿Alguna más? ¡Desde luego que sí!

“—Abre la puerta —ordenó Ramón al chico uniformado que se encontraba frente al hotel—. Y ahí tienes mis maletas; llévalas dentro.”

Qué seco y desagradable el Ramón este, ¿no? Pero a lo que vamos, la raya es la base fundamental para escribir diálogo. En esta frase hay varias cosas a destacar. Por un lado, comprobamos que comienza con una raya y a continuación, sin ningún espacio intermedio, la primera palabra. Siempre hay que escribirlo así, tengamos una letra o un signo como interrogación o admiración (ojo con el Word, que lo marca como error). Seguimos leyendo y llegamos al inciso. Ojo aquí, porque dependiendo de cómo comience el inciso, se usarán reglas distintas. En este caso, nuestro inciso va unido por los dos lados con rayas, sin espacio ni signos de puntuación entre ellas y el texto.

Llegamos de nuevo a la parte de diálogo. Tras la raya de cierre del inciso hay un punto. Nunca terminaremos un inciso con un signo de puntuación (mientras haya un cierre de inciso, pero ya entraremos en eso), sino que éste deberá ir en la parte principal, el diálogo en este caso. Ocurriría igual si la frase no fuese un diálogo.

El resto de la conversación no tiene más datos que nos interesen, a excepción de una pequeña cosa que he obviado. Ahora la veremos, no os preocupéis. Vamos con otra frase.

“—¿Que no tienen habitaciones libres? —Cogió con brusquedad el sombrero, que había depositado sobre el mostrador, y lo lanzó al suelo—. Llame ahora mismo a su jefe.”

¿Lo habéis visto? Esta vez, en el inciso, comenzamos con mayúsculas (mientras que antes usamos minúsculas). Esta peculiaridad está determinada según el verbo con el que comienza el inciso. Si es un verbo relacionado con hablar (en el caso anterior usamos “ordenar”) se empezará en minúsculas. En caso contrario, en mayúsculas. También tenemos otra particularidad si el inciso no está relacionado con hablar. Lo podemos comprobar en esta frase:

“—Tendrán noticias de mi abogado. —Tras recoger el sombrero del suelo, Ramón abandonó el hotel.”

Sí, hemos cerrado el diálogo con un punto. Al no haber nuevo diálogo, y tener un inciso no relacionado con hablar (o si no tuviéramos inciso, claro), la frase del diálogo debe finalizar así. No ocurriría lo mismo en caso de usar un verbo relacionado con hablar.

“—Necesito encontrar un taxi —le dijo a un hombre trajeado que se encontraba en la recepción.”

También podemos observar que si el inciso finaliza la frase, no hay raya de cierre del mismo, en el caso de diálogos.

La raya tiene algunos usos más pero, al no dominarlos (uso para líneas de personajes en guiones de cine o teatro, listados, etc.), prefiero no entrar en ellos. Creo que con los datos de esta entrada (un poco más larga de lo habitual), tendréis para un buen rato de estudio.

Lo más importante, como he dicho al principio, es que usemos los guiones donde tienen que ir, y lo mismo con las rayas.

¿Por qué…


…nos da tantos problemas escribir los “porqué”, los “por qué”, los “por que” y los “porque”? Bueno, reconozco que a veces resulta un tanto complicado saber cuál usar.

En esta ocasión (para variar), la RAE no solamente tiene definiciones larguísimas, sino que nos obliga a saltar de un sitio a otro para ver todos los casos. Os aseguro que resulta muy difícil de seguir.

raePeeeero no os preocupéis, que aquí me tenéis de nuevo para intentar resolver vuestras dudas de la forma más sencilla posible. En una entrada anterior ya hablé de cuándo usar “qué” y “que”; ahora, vamos a entrar en la primera división.

Empezaré hablando de “porqué”. Lo primero a tener en cuenta es que se trata de un sustantivo. Podríamos sustituirlo por “motivo” o “razón”, como en la siguiente frase.

“Nadie sabe el porqué de su forma de actuar”.

“Nadie sabe la razón de su forma de actuar”.

Si no podemos realizar esta sustitución, es que no nos encontramos ante un “porqué”. Me he percatado de que se utiliza, erróneamente, cuando se quiere usar “por qué” en una frase que no sea exclamativa o interrogativa directa. Mucho ojo.

“Nadie sabe por qué actúa así”.

Es así. Es separado, es con tilde, y nunca, nunca jamás se puede sustituir por “porqué”. Si lo hiciéramos, tendríamos esta otra frase, sin sentido:

“Nadie sabe motivo actúa así”.

¿Tenemos clara la diferencia? ¡Bien! Pasemos al siguiente.

“La razón por que actúa así viene de lejos”.

Este “por que”, fácilmente sustituible por “por la que” o “por la cual”, es muy poco común (yo, al menos, no lo he usado nunca). No puede ser sustituido por “porque” (ni, evidentemente, por “por qué” ni por “porqué”).

“La gente daría lo que fuera por que dejara de ser así”.

Tampoco es demasiado habitual usar esta forma de “por que” (que, ahora sí, puede ser sustituido por “porque”), siendo más normal usar un “para que”. En cualquier caso, es una posibilidad que puede darse, y ahora sabéis cómo se debe escribir.

“La gente rogaba por que se fuera de allí”.

Este es un caso bastante complejo de explicar. Básicamente podríamos decir que lo que hacía “la gente” era “rogar por”, y de ahí que este “que” deba ir separado. En cierto sentido, está tan solo para enlazar las partes de la frase (aquí es una conjunción subordinante, a fin de cuentas), y no tiene ninguna otra función. Lamento no poder ser más concreto.

Para finalizar nos queda el “porque”. Además del segundo caso de “por que”, que ya he dicho puede escribirse separado o junto, el “porque” es mayoritariamente usado como respuesta lógica a un “por qué”.

“¿Por qué es así? –Porque tuvo una mala infancia”.

Eso es todo por hoy. Para cualquier duda, aquí me tenéis.

Aún así…


Pues sí, aún estamos así, dudando sobre los casos en que este adverbio se escribe con tilde o sin tilde. ¡Ah! ¿Qué no tenéis dudas sobre esto? Bueno, vamos a ver algunos ejemplos, sólo por si las moscas.

“Aun cuando era pobre, era honrado”.

“Aún, cuando era pobre, era honrado”.

raeSí, seguro que tenemos claro cuál sería la forma correcta. ¿O no? Porque, en realidad, ambas frases son correctas, aunque lo que queremos decir con ellas no sea igual. Vamos a hacerlas un poco más largas.

“Aun cuando era pobre, era honrado. Así que, teniendo ahora dinero, no intentaría engañar a nadie”.

“Aún, cuando era pobre, era honrado. Ahora no tenía ningún escrúpulo en engañar a la gente”.

Vale, es cierto; ha sido un poco rebuscado lo de la segunda frase, y está el pequeño engaño de las comas. Una forma más natural de escribirla sería “Cuando era pobre, aún era honrado”.

Ante la duda, no tenemos más que sustituir los “aun/aún” por otra palabra. Si, para lo que queremos indicar, el “aún” se puede cambiar por un “todavía”, llevará tilde. En caso contrario, no.

Para finalizar, un ejemplo que espero os resulte de mucha utilidad. He visto este error infinidad de veces, incluso en libros editados, y es el uso del “aún”, con tilde, en la expresión “aún así”. Cierto, “aún así” es correcto, pero solamente si podemos cambiar ese “aún” por “todavía”.

“¿Con la hora que es, y aún así?”

Pero no sería correcto en la inmensa mayoría de ocasiones en que lo usamos.

“El cielo estaba despejado esa mañana. Aun así, la tarde fue lluviosa”.

Si ese “aun así” quiere decir “incluso así”, NO LLEVA TILDE. Tomad buena nota de esto, y no os preocupéis si lo habéis estado escribiendo incorrectamente (a mí me pasaba, lo admito); lo importante es que, a partir de ahora, sepáis cómo se escribe de forma adecuada.

¿Plural o singular?


La Real Academia, en ocasiones (yo diría que en muchas), da unas explicaciones que pasan de ser aclaratorias para convertirse en una ingente cantidad de texto con menos atractivo literario que las páginas amarillas. Vamos, que no hay quien se las trague.

raeSin lugar a dudas, cuando consultamos la concordancia gramatical entre distintos elementos de una oración (podéis ver el texto AQUÍ), en el diccionario panhispánico de dudas, podemos alucinar en colores. Así que vamos a ver si puedo poner algunos ejemplos que creo resultarán útiles.

“El médico y el policía no se ponían de acuerdo”.

Esta es sencilla. Tenemos dos sujetos (médico y policía), y el verbo se conjuga en plural. Vamos con otro ejemplo algo más complicado.

“La fruta y el pan estaban PODRIDOS”.

Y lo pongo en mayúsculas para que quede claro. Cuando los sustantivos son singulares y de distinto género, se usaría el plural masculino. En este caso, y aunque “fruta” sea femenino, el adjetivo sería “podridos”.

“El actor principal y el director estaban cansados de esperar”.

“El actor principal y director estaba cansado de esperar”.

En la primera frase repetimos algo similar al primer ejemplo, el del médico y el policía. La segunda, sin embargo, aun contando con dos sustantivos, habla siempre de la misma persona. Por consiguiente, el resto de la frase será en singular.

De la misma forma, si la frase fuera:

“El actor principal o el director sabrán qué hacer”.

Vemos que, de nuevo, el verbo está en plural. No siempre que encontremos sustantivos separados con esta conjunción ocurrirá lo mismo, pero esto no debería plantear ningún problema, como veremos a continuación.

“La pelota o esférico tocó la portería sin que el portero pudiese reaccionar”.

“Pelota” y “esférico” se refieren al mismo objeto, así que no hay una pluralidad en la frase. Por consiguiente, el verbo irá en singular.

Y sí, como siempre, vamos a liar un poco más las cosas. Cuando nos encontramos con que el adjetivo está antes de los sustantivos, la cosa cambia.

“La larga barba y pelo del viejo se movían con el viento”.

El viejo tiene larga la barba y largo el pelo, y ambos se movían con el viento. El adjetivo, al anteponerse a los sustantivos, adquiere el género y el número del primero (en este caso, “barba”), mientras que el verbo se usa en plural (“movían”). Sí, esto ya es rizar el rizo, lo sé; pero siempre es mejor tener en cuenta estas cosas, por si las moscas.

Eso es todo por hoy. Si os parece útil, levantad el pulgar 😉